Manipulación Informativa…

No voy a hablar de las manipulaciones que se hacen cara a las elecciones. No voy a meterme en si El País, se dedica a hacerle la campaña al PSOE o en si EL Mundo se dedica(ba) a hacérsela a Esperanza Aguirre. No la manipulación de la que hablo me parece mucho más “silenciosa”, mezquina si quieres, más “tapada”.

Recuerdo un día en el foro, que no era necesario faltar a la verdad, para desacreditar a los catalanes. Sólo bastaba con exagerar alguna noticia y darle notoriedad de “generalidad”. Así si un cafre (que los hay en todas partes), se ponía “pesado” con el catalán, ya estaba allí Ciutadans y el resto de España para decir que los catalanes son unos xenofobos en cuanto a España. Pero en fin, como decía mi querido Michael Ende, esto es otra historia que analizaré en otro momento y con más profundidad.

Hay tres temas, concretos que son los que me han llevado a escribir hoy este post (aunque llevo dándole vueltas a la cabeza desde hace cierto tiempo).

Israel: ¿No os habéis dado cuenta de que en cuanto Israel, comete una pasada “notoria”, todas las televisiones y digo todas, nos ponen películas sobre los Nazis, el Holocausto y demás? Cómo lo he comentado veces, en esta última etapa del genocidio al que asistimos este principio de año, mi chico me hizo notar, que no eran sólo las televisiones, que él, lector compulsivo de todo tipo de prensa, también había observado lo mismo.

Y cuando pasa una cosa así, yo me pregunto… ¿creerán que sí nos dan pena con lo que pasó, vamos a pensar menos que lo que hacen ahora es un genocidio? Porque, el Holocausto fue lamentable, pero no fueron ellos los únicos que lo sufrieron. Que llegados a estas alturas, casi pareciera que si. Desde luego nadie parece “explotar” tanto este hecho como ellos mismos. Por otro lado, ¿cómo es posible que todas las cadenas o casi todas, se pongan de acuerdo en poner películas sobre el tema? ¿y los periódicos? En lugar de ponerse a informar de lo que pasa (qué también y cada uno en una línea más o menos en contra o defensa de lo que está haciendo Israel). ¿Manejarán algún tipo de estudio? ¿Habrá algún tipo de comunicación, con el gobierno, que aunque critique con la boca pequeña, sigue siendo aliado de Israel? ¿Significa eso que hay un miedo, palpable, a que la indignación por dicho genocidio sobrepase ciertos límites y cree que así se “controla”. Porque yo no sé si vosotros lo habéis notado, pero a mi cada vez me solivianta más este hecho en concreto. Quiero decir, que a mi indignación por TODO lo que está haciendo Israel, que no sólo cuentan las bombas, también el campo de concentración al que han convertido Gaza, el que les dejen sin agua, el que les obliguen a vivir en la mayor de las miserias…, se suma mi indignación, porque me quieran manipular, con el “pobrecitos” de haber sido los principalmente perseguidos por los Nazis. Sobretodo cuando cada vez estoy más convencida de que éstos sionistas y aquellos nazis, son tal para cual.

Criminalización de la Izquierda Abertzale (u otro nacionalista que pasaba por allí despistado): Esto también me sulfura. Entre otras cosas porque si de la manipulación anterior, no tengo noticias de que exista un plan concreto, en este caso sí es así. Es el Plan ZEN, en estado puro. Algunos, que sepan lo que es el Plan ZEN, podrán decirme que hace mucho tiempo que acabó, porque se encontró que era anticonstitucional, al quererse dotar de más pasta (no controlada), por parte del gobierno de González. Y puede que esa parte, sí que se “cerrara”, pero no desde luego el decálogo sobre cómo hay que informar y referirse al entorno al que se quiere criminalizar. Hay dos libros, que son un manual del Plan ZEN, no por participar en ello, sino por ser partícipes no deseados. Me refiero a los libros de Mil y una coces contra la disidencia y el segundo volúmen, Mil y una (2) coces contra la disidencia. En ambos se recogen muchas de las afirmaciones, noticias, que se dan por los medios de comunicación, con la única intención de criminalizar y convertir en etarra a quien no lo es.

Pero no acaba ahí la manipulación informativa. Pongamos el caso de las torturas. Ingresa Portu en un hospital con las costillas rotas. Y la respuesta en lugar de preocupación por parte del ejecutivo, los políticos o de los medios de comunicación, sobre lo que se escribe es que “ETA tiene el manual del torturador”. Da igual si ese manual es prácticamente internacional y lo tienen grupos tan dispares como los Okupas, los antifascisas, en su día lo tuvieron los insumisos, cómo la propia ETA. Cuando se monta barullo, cuando se demuestra que el ministro de interior ha mentido sobre la hora de la detención (para explicar las presuntas torturas, porqué sino), entonces es cuando saltan, que contra la tortura transpariencia y que ellos siempre apoyarán cualquier iniciativa en este sentido. ¡Qué buenos deseos! que buenos y que cortos, porque esa misma tarde había una iniciativa de mayor transparencia qué el PSN votó en contra.

Pero qué pasa, cuando es un informe de un organismo internacional el que dice que aquí se tortura. Que no se implementan las recomendaciones para evitarla, investigarla y juzgarla. Pues que si sale la noticia (que no siempre sale), es pequeña y está rodeada de noticias sobre ETA. ¡Coño! que ya sabemos que ETA es una organización terrorista. No hay justificación en amparar la tortura, con la existencia de ETA. Tampoco en negarla. Mientras todos los medios de comunicación, se conjuren en contra de informar de esta lacra de la sociedad, los torturadores más amparados e impunes se creen que están/son.

Es cómo con las recientes ilegalizaciones. No se ha podido demostrar nada que no sea, que trabajan con la palabra. No hay una sóla prueba de que dichas personas pertenezcan a ETA, sólo filosofía barata. En ese momento sale un informe de la ONU, hablando precisamente de que en España, no se acoge a derecho, sino a dicha filosofía barata. No salió en ningún medio. Los únicos que pusieron un enlace fue en Gara y claro, ya sabemos que para muchos Gara lo único que es es la voz de ETA. Imagino que tras la manipulación informativa de la que estoy hablando, no se deben explicar cómo no lo cierran (aunque quizá hayan salido escaldados de la última vez, que tras cinco años, han tenido que cerrar la investigación por la que encarcelaron, cerraron un periódico y dejaron a trabajadores en la calle, y no tenían nada)…

Si estas dos manipulaciones, me llevan cabreando cierto tiempo. El observar recientemente otra más, ha conseguido sacarme de mis casillas. No por el tema en si, de hecho, aunque lo considero importante (va en contra de la libertad del pueblo español a manifestarse libremente), es menos genocida y se están conculcando menos derechos en su nombre, sí ha sido el constatar que es “otra más” a la que creo que se van a subir al carro todas y que a partir de ahora, empezará poco a poco a convertirse en el pan de nuestros días.

Me refiero por supuesto a la figura del Rey de España y a lo que ello supone para La República. Y es que aunque sé que siempre se dice algo en los aniversarios del 23F. Que se pone algún documental, y desde luego se nombra en todos los telediarios, este año, observo atónita, que han empezado mucho antes, que, ha habido dos miniseries, que se han puesto dos documentales y lo que ya no sé, es todo lo que nos falta, porque encima ni siquiera hemos llegado al susodicho día.

Al principio, sólo me llamó la atención. Es un día que tengo clavado en mis recuerdos infantiles, ciertas cosas, hasta en la retina y que reconozco que cada vez que veo las imágenes de Tejero entrando en el parlamento, se me eriza el vello. Pero “tanta casualidad”. Además… una de las miniseries, centrada tanto en la actuación del Rey. Esa actuación, en la que él mismo incumplió el artículo 8 de la constitución, al generarse ese vacío de poder que él “llenó”. Nunca sabré si de verdad él no sabía nada, si de verdad él, abortó aquel golpe de estado. Porque tampoco podré saber nunca, si fue una maniobra suya, para habiéndonos “traido la democracia”, de este modo, se aseguraba un juancarlismo galopante. Así, se le dejaba de recordar cómo el elegido de Franco, y en cambio, como el adalid de la democracia.

Y entonces me di cuenta. En estos dos últimos años, la monarquía ha sufrido un gran desgaste. Que si la portada del Jueves, que por fin se supo, que fue decisión de los príncipes el denunciarlo, las palabras del libro de la Reina, co ese creacionismo, esa injerencia en lo que se debe o no se debe educar en España…. la quema de fotografías, unas perseguidas con mucha más saña que otras. El que se formara el grupo de los Ayuntamientos por la III República. Y todo eso, cuando el rey ya es mayor, cuando a Felipe no se le “agradece” nada. Cuando además demuestra un cambio en la política de la casa real, al decidir denunciar al Jueves. Cuando, siempre se ha dicho, que la educadora del Príncipe, ha sido la reina, y se conocen, tras muchos años, sus verdaderos pensamientos.

Yo llevaba tiempo diciendo, que el republicanismo va despertando de su “adormecimiento”. Que cada día es más consciente, de que no sólo le robaron en el 36, que también lo hicieron en el 78 y que realmente, no les debemos nada. Que si se llevó a cabo la transición, fue por el sacrificio de muchos y que hoy, con la ley de memoria histórica tan cercenada. Con el socialismo, aliándose con la derecha, para que “no se les escape de las manos” la necesidad de justicia, la necesidad de que se oiga una voz 70 años secuestrada, ahora nos sentimos engañados. Porque la transición, tenía que ser eso, un puente. No el perpetuar una constitución a la que se llegó con el fusil en la nuca.

Y con estos últimos desmanes de la monarquía, el juancarlismo, decae, el felipismo es mucho menor. ¿Qué me llamó la atención de la peli?… ¡Que el rey le dijera al príncipe que tenía que estar allí toda aquella noche, porque tenía que ver y aprender todo lo que allí pasaba!

Burda manipulación, eso es lo que es y desde luego, nos esperan más de aquí a que el rey se muera. Porque ya ha dicho que no va a abdicar, da igual que ya esté mayor, que situaciones mal educadas como ¿el porqué no te callas?, es algo que lo demuestra. No, cómo toda monarquía anacrónica, quiere morir en el trono. A mi me da igual, pero “como inteligencia política” parece una mala decisión…

¡A por la tercera, que ya es hora!…

Y a los manipuladores, decir, que la sociedad puede estar dormida, decidir no pensar y vivir plácidamente, pero que al final siempre despierta y entonces echa la mirada atrás y no perdona tan fácilmente…

Anuncios

Negrín y Azaña se equivocaron, tenían que haber hecho caso al coronel Vicente Rojo

Reaccionar ofensivamente contra la nación alemana. En otras palabras, declarar la guerra al país más poderoso de Europa. Es el consejo que el Estado Mayor Central, que dirige el coronel Vicente Rojo, le da al Gobierno de la República el día 31 de mayo de 1937. Indalecio Prieto, ministro de Defensa, ha encargado a Rojo que estudie todas las posibilidades y presente al Consejo de Ministros la propuesta esa misma mañana.

El Estado Mayor pensó que franceses, ingleses y soviéticos ayudarían a la República si era atacada por Alemania

El Gobierno rechazó el plan de Prieto. Negrín, Azaña, los comunistas y los nacionalistas vascos y catalanes se opusieron

El motivo merece ser estudiado y que se tomen medidas. Una poderosa flota alemana compuesta por un acorazado de bolsillo y cuatro destructores ha bombardeado impunemente durante dos horas el centro de Almería. Más de doscientos disparos de gran calibre han caído sobre la ciudad y han causado casi cuarenta muertos y doscientos heridos. Muchos edificios se han derrumbado. La escasa artillería de costa no ha podido responder al ataque. Los buques llevaban enarbolada la bandera de su país, no han pretendido ocultar su procedencia.

La agresión alemana es una respuesta a otro ataque. Dos días antes, el 29 de mayo, una escuadrilla de bombarderos rápidos republicanos Tupolev SB-2, los llamados Katiuska, tripulados por pilotos soviéticos, partió de la base de Los Alcázares, en Murcia, y bombardeó un gran buque de guerra fondeado en las proximidades de Ibiza. Los aviadores afirmaron a su vuelta que creían estar atacando a uno de los mayores barcos de guerra franquista, el crucero Canarias. Sin embargo, se trataba de un acorazado de bolsillo alemán, el Deutschland. El barco, que incumplía la normativa del Comité de No Intervención de permanecer a un mínimo de diez millas de la costa española, resultó seriamente averiado por las bombas, y se registraron más de treinta muertos y setenta heridos entre sus tripulantes.

El ministro de Defensa convocó con urgencia al Estado Mayor Central (EMC) para que hiciera un análisis de la situación y diera sus recomendaciones al Gobierno. Indalecio Prieto ordenó que se produjera el cónclave. La reunión la presidió Rojo y acudieron los responsables de las distintas áreas del Estado Mayor, una quincena de personas. Y el dictamen fue inequívoco, porque sólo había dos salidas; una indigna, que era ignorar la brutal agresión; la otra, peligrosa pero que podía tener sus ventajas, atacar a los barcos alemanes y provocar un conflicto de mayor envergadura, intentando arrastrar a la guerra que provocarían los alemanes a Francia, el Reino Unido y la Unión Soviética.

La reunión transcurre en un ambiente inevitable de tensión. Al acabar la misma, las conclusiones son terminantes: el Gobierno tiene dos opciones, mantenerse en una actitud expectante, o bien reaccionar ofensivamente contra la agresión alemana. Es preciso tener en cuenta que el bombardeo de Almería no se ha producido bajo la obscena cobertura de la afiliación de los barcos a la Legión Cóndor, el contingente voluntario de militares alemanes enviado por Hitler a España, que lucha oficialmente como si fuera una parte de la Legión. Ha sido aún más grosera, porque lo han realizado un acorazado, el Admiral Scheer, gemelo del Deutschland, y cuatro destructores, todos ellos de la armada alemana. O sea, que ha partido de buques de un país teóricamente no implicado en el conflicto. Ni siquiera los capitanes se han molestado en arriar la bandera alemana de sus mástiles para disparar sus cañones. La marina de Alemania ha bombardeado abiertamente una ciudad española.

El EMC recomienda al Gobierno que reaccione siguiendo la segunda de las posibilidades, es decir, a la ofensiva. ¿Esto qué significa? No hay que ser muy agudo para responder a la pregunta, porque supone declarar la guerra a la primera potencia continental.

La propuesta de ofensiva se concreta en una acción por mar y por aire. Desde el mar, el EMC propone que los submarinos que actúan en el Cantábrico se desplacen al canal de la Mancha para hundir barcos de guerra alemanes. Al mismo tiempo, toda la aviación se puede volcar en un ataque generalizado contra las bases navales de Melilla y Palma, que son las que utiliza normalmente la marina alemana en su misión de controlar el transporte marítimo en el Mediterráneo.

El EMC reconoce que la decisión tiene un carácter político, está en manos del Gobierno, porque supondría ampliar el carácter de la guerra de manera franca, “borrando las actuales ficciones”, porque Italia y Alemania están ya haciendo la guerra a España, que lucha contra tres (sic) naciones.

Para el caso de que el Gobierno aceptara la propuesta de Vicente Rojo, sus miembros proponen un plan de contingencia. Si la respuesta se produce, Alemania va a reaccionar declarando en la práctica la guerra abierta a la República, bien mediante un bloqueo que sería absoluto, o bien por una agresión oficial. Como medida más eficaz para aliviar la hipótesis del bloqueo, la salida debe ser diplomática, obligando a Inglaterra, Francia y Rusia (sic) a permitir el paso por tierra de los suministros.

En el caso de que Alemania se decidiera por la ofensiva abierta con utilización de medios abundantes, la inferioridad republicana sería tal que obligaría a procurar la ayuda externa en todos los órdenes, el humano, el material, el económico y el militar, lo que conduciría a su vez a provocar una guerra internacional de gran volumen que llevaría a resolver la guerra a favor de la España leal.

Siguiendo en esa hipótesis de guerra abierta, el EMC propone una estrategia de ganar tiempo, a través de la economía de medios hasta que la ayuda exterior pueda llegar. Eso quiere decir mantener una actitud ofensiva de la aviación y un pase franco a la defensiva de las tropas de mar y tierra. Las coordenadas de la defensa se marcan de una manera precisa, señalando en qué líneas deben atrincherarse las tropas con mejores posibilidades de defensa, en qué puertos debe refugiarse la flota y en qué aeródromos debe residir la potente fuerza aérea que ahora se posee para atacar a los barcos enemigos y resistir su más que probable reacción. Sobre la actitud ofensiva de la aviación, no es ninguna quimera. En estos momentos, la República posee una sesentena de bombarderos rápidos y más de un centenar de cazas de gran eficacia que podrían causar graves daños a la flota alemana.

El EMC no se engaña en relación con la posible actitud de apoyo de las potencias democráticas y la URSS en el caso de que se desatase el conflicto internacional. Para ayudar a que franceses, ingleses y soviéticos se decidan a intervenir, se puede “estudiar la posibilidad de hacer promesas de tipo territorial, puesto que se considera que los aspectos ideológico y sentimental no serán bastantes”. Es evidente que la sugerencia está referida a las posesiones españolas en África, que son para la República más un dolor de cabeza que un motivo de orgullo patriótico. Allí tiene su retaguardia, su banderín de enganche, el ejército enemigo.

El escrito se traslada al Consejo de Ministros mientras comienzan a sonar los primeros cañonazos de una ofensiva republicana sobre La Granja. Indalecio Prieto se presenta en la reunión del Gobierno con el informe, y lo defiende. Para él, la mejor salida es hacer que el conflicto se convierta en internacional, porque piensa que la reacción de Francia e Inglaterra no podrá ser otra, en caso de guerra abierta con Alemania, que la de apoyar a la República.

Durante varias horas, los ministros debaten. La controversia es proporcional a la gravedad del asunto. El jefe del Gobierno, Juan Negrín, ante las discrepancias y las dudas, aplaza la discusión y reclama la presencia de Manuel Azaña, presidente de la República, quien preside la nueva reunión a las tres de la tarde.

Pero el Gobierno rechaza el plan de Prieto. Ni Negrín, ni los republicanos, ni los comunistas, obedientes a los intereses de Moscú, ni los nacionalistas catalanes y vascos quieren que aumente la magnitud de la catástrofe. El presidente Manuel Azaña está también abiertamente en contra de extender el conflicto. No sólo por razones tácticas, sino sobre todo por razones de carácter ético. No desea más sangre. Lo hará siempre patente en todas sus intervenciones públicas. Lo dijo de una manera franca en su discurso del 21 de enero en el Ayuntamiento de Valencia rechazando las tentaciones de convertir la guerra española en guerra general: “En primer lugar porque la guerra, de por sí, es siempre una catástrofe (…). Y en segundo término porque la guerra general dejaría sumidas las aspiraciones españolas y la justa causa española debajo de las grandes contiendas que se plantearan al mundo europeo (…)”. Y la decisión es firme: no habrá guerra europea. A Azaña se le atribuye una frase contundente al respecto: “El Deutchsland puede ser nuestro Maine”, en referencia al acorazado norteamericano cuyo hundimiento provocó la guerra con Estados Unidos en 1898.

La actitud de los comunistas es determinante. El ministro de Instrucción Pública ha aclarado su postura durante el receso. Según dirá después Indalecio Prieto, ha consultado al representante de la Komintern en España, Palmiro Togliatti, y éste le ha dicho que no puede apoyar una solución así, que perjudica los intereses de la URSS.

El Gobierno se traga la agresión, reduce su reacción a protestar por la flagrante quiebra de la presunta neutralidad alemana en todos los foros internacionales a los que puede acudir para denunciar la agresiva política en España de Italia y Alemania. Al margen de otras consideraciones, nadie puede tener la seguridad -salvo por lo que se refiere a los intereses de la URSS, defendidos por los asesores soviéticos- de que el bloque de países democráticos se la vaya a jugar por España. Ni siquiera los ingleses actúan de una manera contundente cuando sus barcos mercantes son atacados por navíos de guerra o por la aviación italo-alemana en los puertos donde descargan. Se han producido hundimientos y muertos de nacionalidad inglesa, pero ningún acorazado británico ha bombardeado puertos o ciudades en manos de los rebeldes. Hay un evidente doble rasero dentro del Comité de No Intervención. El desvergonzado bombardeo de Almería provoca escándalo internacional, pero nada más que escándalo.

La crisis es de una envergadura gigantesca, y muestra de forma transparente la visión de Vicente Rojo, convencido de que la guerra europea, limitada o no, sería mucho más favorable a los intereses de la República que la guerra reducida que él dirige desde el punto de vista militar.

Rojo y sus colaboradores aceptan disciplinadamente pero de mal grado la decisión. El coronel no dejará nunca de pensar que se perdió una gran oportunidad para resolver la guerra de forma favorable a los intereses republicanos. Considerará que una reacción “más firme, más enérgica y digna, y explotada atinadamente en el orden nacional y humano, hubiera podido provocar el verdadero levantamiento nacional contra nuestros verdaderos enemigos: los invasores”.

Pero, en cierta manera, la decisión del Gabinete es tremendamente coherente con el optimismo que empapa ahora la acción del nuevo Gobierno en el terreno militar. Un optimismo que cultiva el propio Rojo, que muestra Indalecio Prieto y por el que se deja llevar, suavemente, el mismo presidente de la República. Si existe la posibilidad de derrotar a los franquistas, ¿para qué provocar una catástrofe añadida a las que ya padece España?

La guerra ampliada nunca tuvo lugar.

(Los documentos en los que se basa este artículo se encuentran en el Archivo Histórico Nacional, y están inéditos. La historia forma parte del libro El arte de matar, de Jorge M. Reverte, que verá la luz en la primavera de 2009).

________________________________________________________________________

Ante un reportaje como este, sólo puedo decir, que ¡SE EQUIVOCARON, TENDRÍAN QUE HABER HECHO CASO A ROJO, PORQUE EL GENOCIDIO SE DIO IGUAL! ya sé que no es fácil, pero su decisión es semejante a la de Allende en el golpe de estado de Chile. Al no dar las armas al pueblo. No hubo guerra, sólo cayeron de un lado. Pues en el caso de España, lo mismo, intentaron evitar lo que pensaban sería una masacre y al final sí lo fue, incluso en “periodo de paz”, vamos durante la dictadura.