Carmen Franco exige una indemnización por abrir el Pazo de Merias al público 4 días al mes

Noticia

Lo que no sé es cómo no se le cae la cara de vergüenza. Todo, eso es lo que tendría que hacer la familia del genocida que está disfrutando de una fortuna a costa de la sangre de medio millón de personas.

No hay mucho más que decir.

Luego otros se hacen cruces, porque alguien quiere recuperar a sus seres queridos de las cunetas.

Podría ser políticamente correcta y dejarlo aquí, pero la verdad, esta es mi casa y hago lo que se me antoja. ¡Qué les jodan, carroñeros, que no son otra cosa más que carroñeros!

Anuncios